Ritidectomia

La cara constituye su carta de presentación ante el mundo. Diferentes factores como la luz solar, la gravedad, el estrés diario, malos hábitos alimenticios, el fumado, el licor y las propias expresiones faciales contribuyen para que, con el paso del tiempo, la piel del rostro se vuelva flácida y arrugada, perdiendo progresivamente su tono y elasticidad normales y haciéndole expresar fatiga y preocupación.

La ritidectomía es un procedimiento quirúrgico que busca rejuvenecer el rostro mediante la eliminación de los excesos de piel y el restablecimiento del plano muscular a su posición original, lo que brinda una apariencia más lisa y fresca para un resultado final estético sorprendentemente natural.

La ritidectomía incluye el tratamiento de la frente, las mejillas y el cuello, mientras que la mini-ritidectomía solamente incluye las mejillas y el cuello. Ambas pueden realizarse en conjunto con otros procedimientos como la blefaroplastía, liposucción de la papada, aplicación de Botox®, rinoplastía, eliminación de líneas de expresión alrededor de los labios o procedimientos para aumentar el volumen labial y mejorar su contorno.

La ritidectomía puede tardar entre dos y cuatro horas. Dependiendo del procedimiento elegido el cirujano puede realizar incisiones en el cuero cabelludo, en las sienes o anterior y posterior a las orejas. Luego sutura la piel con hilos muy finos, de tal forma que con el tiempo las cicatrices se vuelven imperceptibles.
Al terminar la cirugía, se coloca un vendaje alrededor de la cara y la cabeza. Es normal que sienta dolor leve o presión facial y que se produzca inflamación severa durante los primeros días, para lo cual se le indicarán medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.

Pueden surgir equimosis (moretes) o alteraciones transitorias de la sensibilidad facial, auricular y en el cuero cabelludo. El día despues de la cirugía retire el vendaje y las gasas, báñese cuidadosamente con agua y jabón antibacterial y lave muy bien su cabello con shampoo y abundante agua. Recuerde secar el área quirúrgica y no retirar el microporo de las heridas.

Se le citará entre tres y cinco días después de la cirugía para valorar su evolución y retirar los hilos de sutura. A los siete días ya puede retomar sus actividades diarias.

Recomendaciones

Durante las dos semanas siguientes a la cirugía:

  1. No manipule las heridas para evitar contaminarlas.
  2. No fume, ni ingiera licor, ya que se retarda la cicatrización.
  3. No utilice lentes de contacto ni maquillaje.
  4. Mantenga la cabeza elevada mientras duerme.

Durante un mes después de la cirugía:

  1. Evite realizar actividades de esfuerzo físico.
  2. Evite la luz solar directa y cubra sus ojos con lentes de sol para protegerlos.
  3. No utilice saunas ni piscinas y evite el contacto con agua de mar.

Fotografías

Es importante comparar sus imágenes pre y post-operatorias para establecer y valorar en forma objetiva el cambio que se ha producido. Es por esto que su cirujano le tomará fotografías antes y después de su procedimiento quirúrgico.

Anestesia

La operación puede realizarse bajo anestesia local o anestesia general. En el caso de que usted elija anestesia local, esta se acompaña de sedación con el objetivo de que usted no sienta ningún dolor ni tenga recuerdos negativos. Si usted prefiere anestesia general, ésta debe ser proporcionada por un Especialista en Anestesiología y usted dormirá durante todo el procedimiento.

Recuerde

Si presenta fiebre, secreción excesiva por las heridas, calor, enrojecimiento o edema facial severo, consulte inmediatamente con su cirujano plástico.